Up to You. De Madrid a Bali haciendo autoestop

La primera vez que hablamos para hacer una entrevista sobre su aventura en Seiyu estaban en Alemania. En poco menos de un mes acaban de aterrizar en Hanoi, Vietnam. Y seguramente mientras leas esto, los protagonistas y presentadores del Up To You, Jorge Rodriguez y Sergio Almarcha, estén pisando otra ciudad.

La idea romántica de dejarlo todo y con una mochila poner rumbo a cualquier parte es algo que ronda en la cabeza de casi cualquiera. Pero hay que atreverse. No a comprar los billetes o decirle adiós a tu trabajo. Sería inútil, sería solo un viaje. Sería fingir algo que no es, o que lo es a medias. Este gesto en realidad debería llevar enraizado un mensaje más humilde y aliviador: no somos el centro de nada, nada nos pertenece y no tenemos el control en absoluto de nuestro futuro ni del entorno. A partir de aquí mejora, y mucho, cuando sabes que el peso que llevas sobre tus hombros es solo una mochila, siendo lo que hay dentro lo único que realmente necesitas; y que el siguiente paso que vas a dar, lejos de ser decisivo, es “solo” un paso más.

Up To You es un reflejo de esta filosofía hecho reality show. Una aventura, contada a través de Instagram que les está llevando desde Madrid a Bali sin recursos económicos. Reto que les ha invitando a adaptarse a cualquier forma de transporte, costumbre y cultura; a ejercitar la paciencia; a contar con la bondad de la gente; y a vivir de donaciones, astucia e intercambios. Jorge y Sergio, más de 11.000km después de salir de Madrid nos cuentan en esta entrevista a Seiyu cómo están viviendo la experiencia.

+ Por situarnos y representar un día a día, ¿desde dónde estáis respondiendo a esta entrevista? ¿Y cómo habéis llegado hasta allí?
Nos encontramos en Laos, exactamente en Vieng Kham.
Hemos llegado hasta aquí gracias a una gran cantidad de personas que nos han recogido en la carretera haciendo autoestop. Y también gracias a nuestros seguidores de instagram que hicieron posible que cogiésemos un vuelo desde Kiev, Ucrania, a Hanoi , Vietnam a través de donaciones, ya que nos fue imposible pasar por Rusia y China por los visados . La idea principal era recorrer más de 16.500 km , por ahora haremos alrededor de 11.000 y lo completaremos próximamente.

+Por si lo leen vuestras familias, ¿qué es lo último que habéis comido y cómo lo habéis pagado?
Lo último que comimos fue una comida local, en la que la mujer que nos recogió nos invitó a un restaurante a cenar con sus amigos. Había cerdo, gambas, pollo y arroz… fue muy divertido aprender cómo comen ahí, usando las manos y palillos.

+ ¿Cuál fue el detonante para empezar este proyecto? ¿Se está cumpliendo?
Este proyecto empezó por varias razones. Nos encanta viajar, siempre nos llamo mucho la atención Pekin Express (pero ya no se hace), por otra parte queríamos vivir con lo básico, vivir aventuras ahora que somos jóvenes y no tenemos ataduras. Por otro lado estábamos cansados de la vida tan “estructurada” y con estrés que se viven en las grandes ciudades (en ese momento vivíamos en Madrid y Barcelona). Todo esto se junto en un momento en el que los dos queríamos hacer un cambio, vivir la aventura más grande de nuestras vidas, y como no teníamos dinero decidimos hacer de la forma más aventurera, haciendo autoestop. De esta forma también queríamos mostrar que el mundo es bondadoso y solidario, y nosotros estábamos ahí para mostrárselo a todo el mundo. Estamos cansados del miedo y malas noticias que recibimos a diario y esto ha sido la mejor forma de mostrar la otra cara del mundo que no se ve tanto.

Ya lo creo que si se está cumpliendo, más de lo que habíamos imaginado, estamos muy contentos de haber tomado esta decisión y de estar hoy aquí ahora mismo.

+ Hablemos sobre choques culturales, ¿En qué situación habéis notado más esa diferencia de estilo de vida?
Partiendo de la base que cada cultura tiene sus cosas buenas y menos buenas, y que tendríamos que aprender un poco más todos de todos. El choque más grande ha sido el llegar a Asía, ver que la gente es feliz a pesar de no tener bienes materiales, y de hacer lo posible que este en sus manos por ayudarte, de repntee de puedes estar andando por la calle y llegan gente de todos lados para abrazarte y chocarte la mano, como invitarte a un karaoke y querer que bailes con ellos invitándote a todo lo que tienen. Aquí la gente está poco vinculada a la tecnología, todo el mundo está en la calle relacionándose y jugando, ya sean solos con una caja de cartón como con palos o aviones de papel, hacia tiempo que no veíamos eso, de hecho no lo hemos vuelto a ver desde nuestra infancia.

+ En vuestro Instagram (@uptoyou.tv) habláis de supervivencia ¿qué habéis puesto en práctica y qué habéis aprendido?
Partiendo de la base que solo usamos el dinero para emergencias, que dormimos en la calle, nos transportamos haciendo autoestop y comemos de lo que nos dan, creo que cada día estamos sobreviviendo. Hemos mejorado a la hora de comunicarnos para poder avanzar, si no lo hacemos no avanzamos por lo que no sobrevivimos, también a la hora de negociar el que nos den comida, al principio teníamos muchos “no” de respuesta, finalmente era muy raro que nos rechazaran. Creo que cuando pides una necesidad primaria como es la comida, y les pides lo que esté caducado, en mal estado o que no se vaya a vender es muy fácil conseguirlo.

También hemos comido los restos de platos que se dejaban otras personas y alguna vez nos hemos ido sin pagar, algo de lo que no estamos muy orgullosos.
Hemos aprendido a adaptarnos a todas las situaciones, gracias a la mochila que llevamos hemos podido resolver cada momento del viaje de una manera satisfactoria y eficiente.

+ ¿Cuál ha sido el mejor momento y el menos bueno hasta la fecha?
Mejor momento: no podemos quedarnos con uno solo. Hay muchos momentos increíbles, que por pequeños que sean nos han hecho sentir algo que no habíamos sentido antes, como conocer a una familia polaca en una hoguera, donde cantamos y cenamos con ellos. Nos hicieron sentir parte parte de la familia. Otra vez fue en Francia, en la playa , bañarse desnudos viendo el amanecer. La sensación de no tener nada por fuera, y tanto por dentro, y que la gente también lo vea y se te arrime a ti para formar parte de todo eso. Pero luego también tenemos muchos pequeños grandes momentos como pasar fronteras, que nos recojan después de 4 horas, una ducha, conocer a gente amable y que nos da agua, comida…

Momento menos bueno:

Creo que lo peor de todo es el echar de menos a nuestra familia, novia y amigos. Y también ver lo que nos echan de menos y se preocupan como si fuésemos a morir en cualquier momento en este viaje.

Otro momento fue cuando nos quedamos durante 10 días en Kiev, sin poder avanzar y la frustración de no poder pasar por los países que en un principio habíamos planeado. El querer avanzar y no poder, y tampoco tener alternativas en ese momento.

También hay pequeños momentos más incómodos como cuando llevamos varios días sin ducharnos y nos sentimos sucios, grasientos y pegajosos. O como alguna noche que pasamos en hostales (donde unos vídeos y fotos a cambio de pasar unas noches allí) donde había gente que olía fatal, roncaba muy fuerte, y no eran nada respetuosos ni educados con los demás.

+ ¿Cómo de viva sigue la idea o la ilusión de esta aventura 11.000 km después?
La idea según vamos avanzando se va desarrollando, cada vez queremos mostrar más la bondad de la gente, y cambiar la idea que tienen de muchos países a pesar de no haber estado nunca allí.

Cada día tenemos más ganas de seguir avanzando, con cada buena noticia nos motiva y cada cosa menos buena la llamamos “experiencia” o “lección” con lo que nos impulsa a seguir avanzando y seguir de buen humor y actitud.

+ Para vuestra familia, amigos, seguidores y cualquiera que haya llegado hasta aquí por el propio destino o por el algoritmo de Google, contad lo que queráis. Carta al mundo:
Una de las cosas más importantes que estamos aprendiendo en este viaje es el fluir en la vida, hay veces que por mucho que intentemos hacer algo, ese algo no funciona, no es el momento, estamos aprendiendo a interpretar las señales para saber que hacer y donde estar en cada momento. A eso hay que sumarle la intuición que es una de las cosas más importantes en este tipo de viajes.

El humor, la posibilidad y el punto en que ves las cosas es uno de los factores que nos hace seguir adelante cada dia. “Al mal tiempo buena cara”. Ante una misma situación hay muchos puntos de vista y muchas formas de tomarse las cosas. Nosotros intentamos ver las cosas desde el punto positivo y lo negativo lo vemos como un aprendizaje o experiencia de la que aprender. Como si cada cosa que nos pasa fuese un profesor en nuestro camino que nos enseña cómo hacer o no hacer las cosas. Entonces sólo tenemos buenas experiencias y experiencias para aprender. No hay nada malo.

Por otro lado estamos aprendiendo sobre la generosidad y la empatía. He aprendido que la generosidad y hacer actos de bondad recompensa por 2 partes, por el que la recibe y por el que la da. Es algo precioso, como tantas personas nos han ayudado en nuestro camino, todo lo que nos han ofrecido sin conocernos, y las amistades que hemos hecho. Incluso algunos se han sumado durante unos días al reto de vivir del mismo modo que vivimos nosotros. El vivir prácticamente sin nada y sentirnos tan llenos y completos… creo que de esta forma estamos valorando cada cosa que sucede y la forma en que sucede en nuestras vidas. Hay veces que hay que alejarse y perderlo todo para luego tenerlo todo.

es por enseñar a toda la gente que nos ve la cara buena del mundo, nos bombardean con información de penas y desgracias, nos hacen crear prejuicios de países sin conocerlos. De esta forma queremos que la gente vea el otro lado que no se muestra tanto, la bondad esta en todos los países. He oído tachar de peligrosos, fríos y locos a otros países, y luego llegamos ahí y nos ayudan, nos llevan, nos tratan genial… nuestra experiencia esta muy alejada de lo que hemos oído hablar. Me gusta poner el ejemplo de como verán España desde fuera, un país peligroso por la cantidad de robos que hay, (en la calle, en trabajos y política), manifestaciones que acaban a golpes… al final es de verdad España un país peligroso? Esa es una de las razones por las que estamos documentando este proyecto.

Por otra parte es una forma de animar a la gente a que viaje, que no hay excusas para no hacerlo. Viajar es lo que más te enseña, abre la mente y socializa (bajo mi punto de vista). Hacemos el viaje de esta forma para enseñar que el dinero ya no es una excusa para no hacerlo, sino solo tienes que vernos. Cuando somos jóvenes no viajamos porque no tenemos dinero, cuando tenemos dinero somos demasiado mayores como para hacer este tipo de viajes, y ya no tenemos ni la salud y la energía de antes. “Los jóvenes dedican todo su tiempo a hacer dinero y ser ricos, una vez que son unos viejos ricos darían toda su fortuna a cambio de una buena salud y juventud.” Creo que según está estructurada nuestra sociedad, después de estudiar durante 20 años pasamos a trabajar y después a pensar en la jubilación para hacer lo que queramos en nuestros últimos años de vida, en ese tiempo hemos tenido 1 mes de vacaciones al año… al final la vida se acaba resumiendo en estudiar y trabajar… y olvidamos disfrutar, experimentar y viajar. Nos educan para ser los más ricos del cementerio.