Parques de atracciones abandonados, el bullicio del silencio

Los parques de atracciones nacieron con el objetivo de hacer disfrutar a un gran número de personas, ubicándose en un lugar fijo y sirviendo, en muchas ocasiones, como el principal reclamo turístico para una ciudad o incluso un país concreto. Así fueron los proyectos que desde aquí recomendamos con fuerza visitar, seas o no seas fan del algodón de azúcar y La Lanzadera: AstroWorld en los Estados Unidos, Pripyat en Ucrania, y Nara Dreamland y El Reino de Gulliver en Japón.

Si bien es cierto que aún existen varios a los que se les augura muchos años de éxito, en los tiempos que corren las personas han experimentado diferentes cambios que han conducido a ese estilo de diversión al completo olvido. La gente ahora tiene mucha menos paciencia, precisando de resultados rápidos en casi todos los aspectos de su vida, especialmente si se trata de un servicio por el que se ha abonado cierta cantidad de dinero.

El no saber distinguir entre lo importante y lo urgente hace que vivamos en una constante urgencia. Acciones que ahora representan una inversión mínima de tiempo, antes formaban parte de un proceso que, lejos de verse como algo que lastraba, servían para mantener viva una rutina conformada por rituales de los que nadie imaginaba desprenderse.

Nara Dreamland, Japón

Nara Dreamland, Japón

La cultura de la impaciencia, sumado a los tremendos avances en tecnología de los últimos años, ha hecho que se produzca una salvaje competencia en el campo del entretenimiento. Esto es tenido en cuenta por las empresas a la hora de abordar inversiones de esta magnitud, a menos que tengas el carisma, el poder de influencia de Travis Scott y estés empeñado en reabrir un parque de atracciones que idealizaste cuando eras un chaval.

El hilo conductor de todo un proceso creativo

AstroWorld fue un proyecto de Roy Hofheinz, filántropo y alcalde de Houston entre los años 1953 y 1954, mandado construir como complemento al complejo deportivo Astrodome. En la época de máximo apogeo, aquella que derivó en su compra por el gigante Six Flags, tenía una extensión de 42 hectáreas y contaba con 45 atracciones, además de disponer de un sistema pionero de aire acondicionado para hacer frente al húmedo clima de Houston.

Fue en 2005 cuando Kieran Burke, CEO de Six Flags, anunció que ese mismo año sería la última temporada del parque en activo, programando una demolición posterior que finalmente nunca se hizo efectiva. En su lugar, el espacio se ha utilizado como aparcamiento suplementario al estadio de los Houston Astros y, de forma regular, como ubicación para llevar a cabo festivales de música multitudinarios, incluido el AstroWorld Festival.

AstroWorld Festival, Houston

AstroWorld Festival, Houston

Para los seguidores más jóvenes de La Flame, la conexión entre el título de su último álbum y el nombre del parque temático no existía, pero él nunca lo ha ocultado. Ha manifestado en muchas ocasiones su deseo de traerlo de vuelta, convirtiéndose así en una obsesión que tuvo su recompensa la noche del 14 de febrero al pronunciar Sylvester Turner las siguientes palabras sobre el escenario de un abarrotado Toyota Center: “Le debemos mucho a este tipo por mantener a Houston en el mapa. Como alcalde de Houston estoy muy orgulloso de ti. Gracias a él, traeremos otro parque de atracciones a la ciudad. Esta ciudad te ama”. Sumado a esto, que si se hiciera realidad se convertiría en uno de los impactos más directos de un artista en su ciudad natal, cerró una noche mágica entregándole las llaves de la ciudad.

Mausoleos de adrenalina

No todos tienen la suerte que podría deparar a ‘AstroWorld’, ya que una vez que un parque de atracciones pone fin a su servicio y cierra sus puertas definitivamente, lo que queda es lo más parecido al escenario de una película apocalíptica. Las risas dejan paso a un continuo rechinar metálico y el caminar dificultoso y las largas colas en los puestos se sustituyen por un paisaje desértico que asusta.

En Pripyat existe uno de los parques de atracciones abandonados más famosos del mundo. Sus inicios, unidos al desastre nuclear de Chernobyl, aún a día de hoy no se conocen a ciencia cierta. Algunos apuestan a que su inauguración se produjo el 1 de mayo, mientras otros lo sitúan en un 27 de abril, probablemente motivado por una maniobra de distracción sobre los ciudadanos en los momentos posteriores al incidente. Su corto periodo de vida finalizó con la evacuación de la ciudad, momento en el que tanto los habitantes de la zona como las autoridades locales no eran conscientes del daño que sufrían exponiéndose libremente a los altos niveles de radiación.

Parque de Atracciones de Pripyat, Ucrania

Parque de Atracciones de Pripyat, Ucrania

De Ucrania viajamos hasta Japón para visitar El Reino de Gulliver en Yamanashi y el Nara Dreamland de Nara, El primero, ideado completamente alrededor de la novela Los Viajes de Gulliver, de Jonathan Swift, únicamente estuvo abierto durante cuatro años dado el bajo número de visitantes que tenía. Hoy en día, una enorme estatua de Gulliver capta toda al atención de turistas que ya lo incluyen en su itinerario como visita obligada.

El segundo no se queda a atrás en cuanto a visitas turísticas, siendo uno de los lugares más fotografiados de la zona. Las sillas que todavía podemos ver en las cafeterías y restaurantes le dan un aspecto todavía más inquietante a una estampa que, durante más de 40 años estuvo plagada de colores brillantes y montañas rusas.