Me piro

Dylan Magaster

Dylan Magaster

Este titular tan plano encierra algo muy complejo. No es marcharse sin más, es hacerlo con aparentes motivos, alegre y con la barbilla alta. Hermosa sensación y referentes todos aquellos que se piran si van a un lugar mejor. Son muchos y a algunos de ellos, Dylan Magaster, viajero y filmaker, los entrevista y sube a Youtube cada lunes. Es gente que se ha pirado para crear la vida que ellos han querido, no la que les impusieron, una vida que viven deliberadamente.

Posiblemente sea una de las “enfermedades” de este primer mundo. Hablamos de un descontento generalizado que vemos día a día. Sin ir más lejos, en uno de los últimos reportajes que podréis ver próximamente en seiyu.es, entrevistamos a los creadores de The Unsual Journey, un proyecto que nace como resultado de pirarse para respirar hondo en otras partes del mundo, vivirlo e inmortalizarlo. Durante la entrevista hablamos de diferentes inquietudes y los porqués del proyecto, y las conclusiones coinciden con la de muchos otros emprendedores, aventureros e idealistas: un halo de hastío e inconformismo con su día a día y la necesidad de buscar una vía de escape más con la que saciar ese hambre de libertad e independencia, y porqué no huir de un estilo de vida impuesto.

Lo interesante, al indagar en el proyecto de Dylan, es la variedad de perfiles e historias que pasan por su lente. Se puede llegar a pensar que el modo de vida que retrata es típico de un perfil mochilero que viaja solo buscándose a sí mismo, como Emile Davenport en Into the wild. La realidad de toda esta gente, es que ya se ha encontrado y han elegido ese estilo de vida a conciencia. Como Erik Gordon de Carabiner Coffe, que viaja por EEUU con su furgoneta cafetería en la que además vive. Por no hablar de la corriente de las Tiny Houses cada vez más extendida, no solo en EEUU, sino en países escandinavos, pioneros en la fabricación de casas modulares.

Parece que es cuestión de tiempo que nos piremos muchos. Aquellos que no queramos hipotecar nuestra vida y casarnos con un banco; o pagar un alquiler lejos de estar equiparado el sueldo medio. Jóvenes empresarios que cansados de los altos costes y las dificultades administrativas emprenda un viaje al campo. Factores como la contaminación, el ruido o el propio ritmo de vida estresante, son pequeños detonantes que cada vez nos colocan más cerca de hacer lo posible por decidir dónde, cuándo y cómo vivir nuestra vida.