MamaSelvae, cómo volver a conectar con la naturaleza a través del cannabis

Basta una búsqueda rápida por internet para darse cuenta de la increíble cantidad de mitos que circulan sobre el cannabis y CBD. Y resulta realmente interesante, puesto que es algo que, aunque permanezca invisible a ojos de unos pocos, convive día a día con nosotros. ¿Por qué no sabemos más sobre estas sustancias? ¿Tenemos miedo a lo que podamos encontrar? ¿Miedo a qué? ¿Estamos preparados para ello? Fabio Depascale, de MamaSelvae, conocedor de muchas de estas respuestas, nos ayuda a entender este universo gracias a su visión de un mundo más femenino y más verde donde el cannabis y las plantas vuelven a tener un rol crucial en nuestras vidas.

Fabio Depascale, fundador de MamaSelvae

El compromiso con el que Fabio defiende un cambio de paradigma en la concepción general del cannabis a través de MamaSelvae nace de un momento traumático en su vida. El cannabis contribuyó enormemente a que consiguiera salir de una depresión, comprometiéndose desde ese mismo momento a contribuir de forma directa y activa en el proceso de liberación cultural de esta planta. Durante años preparó el proyecto de puertas para dentro, uniendo a “gente que se mueve por la ética, por una sonrisa y por el placer de educar”, como él mismo nos cuenta. Fue en el solsticio de primavera de 2019 cuando, sin experiencia directa en el sector pero habiendo observado con detenimiento todos los avances de la industria en EEUU, dan el paso final y lanzan una web desde la que venden extractos de cáñamo orgánico y flores de cannabis CBD no psicoactivas de cultivos orgánicos y biodinámicos.

Burocracia y luego, más burocracia

Fabio señala directamente el problema principal de las complicaciones que encuentran empresas como MamaSelvae a la hora de cumplir su misión: la no existencia de un marco normativo adecuado para el cultivo y comercialización el cannabis y de las plantas en general. “Hay una regulación comunitaria que establece que el cultivo y la comercialización de cannabis, y sus derivados, solo están permitidos si los niveles de la parte psicoactiva de la planta (THC) son inferiores al 0,2%, pero no hay leyes en los países miembros que aclaren cómo comercializarlo”, explica. El resultado no es otro que un vacío legal que hace que, hoy en día, las flores se comercialicen como productos de coleccionismo, para uso técnico o industrial, como hierba aromática, etc. Esto hace que la gente que usa la planta de forma medicinal o recreativa choque una y otra vez con la obsolescencia de las normas actuales y se produzca “una ralentización del proceso de desarrollo de una industria con un potencial sin precedentes para nuestra salud”, tal y como comenta Fabio.

A través de MamaSelvae, se lleva a cabo una importante misión educativa, comunicando información relevante a través de sus redes sociales para despertar la conciencia colectiva. Actualmente, casi ninguna empresa europea está autorizada a abogar por el consumo del cannabis ni a comunicar sus beneficios terapéuticos, por lo que de alguna forma tienen que ir contra la norma establecida sin mostrar sus cartas. Sobre si resulta agotador no parar de pelear y la necesidad de rendirse y dejarse llevar por la corriente principal, Fabio nos explica que, al contrario de lo que pudiéramos pensar, todo esto le resulta extremadamente motivador al poder hacer algo que pocos se imaginan o atreven a hacer.

Desde su punto de vista, cualquier polémica sobre la naturaleza manifiesta muestra una incipiente incapacidad de entender la realidad tal y como es. Existen más de 25.000 artículos científicos publicados que comprueban la eficacia del cannabis como medicamento, pero aún se sigue catalogando como ilegal mientras el alcohol y el tabaco son causantes de la muerte de varios millones de personal cada año en todo el mundo.

Hay una razón concreta

“En 1937, el Marijuana Tax Act decretó por primera vez la prohibición completa del cannabis en EEUU. Para ganarse a la opinión pública, el gobierno americano inició una intensa campaña mediática de la mano del señor Harry Anslinger, Director de la Federal Bureau of Narcotics y culpable de acuñar el término ‘‘marihuana’ (mallihuan, que significa ‘prisionero’ en Náhuatl). A través de un tendencioso artículo titulado ‘Assassin of Youth’ declaró, entre otras cosas, lo siguiente: ‘Hay 100.000 fumadores de cannabis en EEUU y la mayoría de ellos son negros, hispanos, filipinos y artistas. Su música satánica, el jazz y el swing, son el resultado del uso de la marihuana, que es también responsable de que la mujeres blancas tengan sexo con negros, artistas y cualquier otro’”, cuenta Fabio para ofrecer un marco conceptual necesario para profundizar en un tema complejo.

Hasta que no seamos capaces de decidir por nosotros mismos, nadie va a hacerlo

Seguido a este texto, los eruditos americanos aprovecharon la oportunidad para alentar el discurso racista, llenar las cárceles que habían construido durante el prohibicionista e impulsar el desarrollo de medicamentos químicos en detrimento del cannabis. Con esto muy presente, es más fácil entender el por qué España todavía no ha legalizado su consumo. “Como conciencia-país aún no ha entendido completamente su historia, sus usos, sus beneficios y sigue operando bajo decisiones sin sentido que tomaron otros hace muchos años”, añade Fabio, al mismo tiempo que hace hincapié en la necesidad de buscar la luz del sol y salir de la sombra de nuestra ignorancia. Hasta que no seamos capaces de decidir por nosotros mismos, nadie va a hacerlo (…) Los lobbies (farmacéuticos, tabaco, alcohol) creo que han hecho un excelente trabajo para que no veamos una verdad que es muy lógica, simple y comprobada”, concluye.

“Si hoy eres pesimista, mañana serás más optimista”. La ciclicidad de las cosas es algo a lo que recurre constantemente Fabio y el equipo de MamaSelvae mientras mantienen la fe intacta en que la lucha por la legislación no será eterna. Que llegará un día en el que no se ignore activamente un sistema biológico que está ahí por una razón que no interesa ver.

¿Es el cannabis para todo el mundo? Era una pregunta obligada, y Fabio no duda a la hora de afirmarlo rotundamente. Esto es así por una simple razón biológica. Llevamos incorporado el sistema endocannabinoide (SEC): una red de receptores que se implican en una gran variedad de procesos fisiológicos como las funciones cardiovasculares, gastrointestinales y hepáticas, así como en funciones neuronales, con el objetivo de regular el equilibrio de nuestro cuerpo. Además de los beneficios para la salud humana, existen otros sociales de los que ya han dejado constancia aquellos países en los que se ha legalizado. “Han experimentado una reducción de las tasas de criminalidad y violencia, han eliminado el mercado negro, han empezado a canalizar los impuestos recaudados hacia la educación y el sistema sanitario, y han ahorrado millones de euros invertidos en campañas prohibicionistas”, comenta Fabio. Por último, y no sin antes mencionar algunas ventajas económicas como el mayor número de puestos de trabajo, la innovación en agricultura y el aumento en la recaudación de impuestos, hace una pregunta que invita a reflexionar: “si alguien o algo nos impone que una parte de la naturaleza está prohibida, ¿podemos sentirnos verdaderamente libres?”.

El CBD como punta de lanza

Desde un tiempo para aquí, se han multiplicado las tiendas físicas y comercios electrónicos que ofertan el CBD dentro de su catálogo. Se trata de un movimiento que, pese a que se podría pensar que puede dar lugar a una temprana saturación del mercado, resulta crucial para el desarrollo de la industria entera. “Tienen un papel educativo face-to-face y su presencia favorece el acercamiento psicológico colectivo a un tema tabú”, dice Fabio.

El CBD es un paso adelante porque, para aquellas personas que no se sienten cómodas con el componente psicoactivo de la planta, el denominado THC, es una oportunidad perfecta para que puedan sentir los beneficios médicos y terapéuticos del cannabis. Para Fabio, los clubes cannábicos y el fenómeno reciente del Cannabis Light forma una estructura única que puede llevar más pronto que tarde a la tan ansiada liberalización.

La única solución es que todos rescatemos nuestra humildad perdida

Es importante tener en cuenta que los efectos de la planta están estrechamente relacionada con la personalidad del consumidor y su entorno cultural. Puede ser para todo el mundo, pero no a todo el mundo le afecta de la misma forma. “Es fácil echar la culpa de mi ignorancia al sistema educativo, a los políticos o al perro cuando realmente soy el único responsable”, explica Fabio abordando el tema de la escasez de información limpia que llega hasta la mayoría de las personas. Bajo su punto de vista, es esencial asegurarse de no tener una postura dogmática o escéptica que no nos permita conocer la verdad sobre lo que nos rodea. “La única solución es que todos rescatemos nuestra humildad perdida”, finaliza.

Salud y prosperidad como estado natural

El modelo de negocio de MamaSelvae se asienta sobre una misión y valores que merecen una reposada mención. Estamos desconectados de la naturaleza y el cannabis puede ser ese nexo de unión que los vuelve a unir”, podemos leer en su web, una frase que, por mucho que demos vueltas sobre ella, resulta imposible de descifrar en toda su profundidad si Fabio no arroja un poco de luz.

“Nos hemos desconectado por completo de la naturaleza interior y de aquella que nos rodea porque nos hemos olvidado que humanos, animales y plantas somos realmente la misma cosa y que, ‘el problema de cada hombre es el problema de todo hombre’. Racismo, contaminación, violencia, epidemias y guerras son el mismo problema, manifestado en distintas formas”, explica a través de un razonamiento del que podemos extraer la importancia de la singularidad e individualidad de las personas en cuanto a creencias se trata. Las masas, la moda del momento y todo enredo marketiniano debe dejarse de lado para llegar al objetivo de interpretar la realidad por nosotros mismos. Está al alcance de todos, la condición original de perfección, paz y salud es posible, pero lleva implícito el restablecimiento del estado intrínseco del individuo.

La ruptura de la estigmatización y la barrera del miedo que parece separar a la gran mayoría del cannabis, posee una estrecha relación con el respeto al medio ambiente. En palabras de Fabio, la ilegalidad del cannabis debería hacernos reflexionar profundamente sobre el cuidado del medio ambiente, puesto que, por mucho que se apliquen medidas para protegerlo, se están prohibiendo creaciones extraídas de la misma naturaleza. Una paradoja que, para Fabio encuentra aliados muy poderosos en los líderes de las principales industrias del mercado: “el cannabis nos ayudaría enormemente en la reestructuración de un sistema colectivo que, a día de hoy, se desinteresa casi por completo del medio ambiente. Muchas industrias se podrían convertir en Green gracias al cannabis: innovación en agricultura, industria textil, industria de la construcción, del papel y sobre todo del plástico. ¿Sabías que Henry Ford creó un prototipo de coche (Hemp Body Car o Soybean Car) hecho enteramente por plástico de cáñamo en 1937?”.

Y sí, es importante que se llegue pronto a una regulación sobre el cannabis que determine el rol del Estado a la hora de garantizar tanto la seguridad de los consumidores como de los procesos de producción, distribución y consumo, pero más lo es que haya empresas con la filosofía de MamaSelvae. Entidades en las que se abogue por un crecimiento personal que va más allá de la totalidad de lo que creemos ver. Porque detrás de eso, siempre hay más.