Arcoiris sobre el agua en el Parque Nacional Congaree

Al sureste de Carolina del Sur se ubica la extensión intacta más grande de bosques de madera noble que crece en Norteamérica, el Parque Nacional Congaree. Los ríos Congaree y Wateree son los principales causantes de la vida silvestre que ocupa el lugar, formada por cerdos salvajes, halcones de cola roja y 22 especies diferentes de plantas y árboles. Pero esto no es lo que lo hace especial. Este espacio bien podría parecerse a cualquier extensión natural en también cualquier parte del mundo, pero tiene algo que lo hace único.

Y no, no nos referimos a un supuesto secuestro de Bigfoot datado en los años 70. Lo que nos lleva a escribir sobre Congaree son las coloridas aguas que se extienden por sus pantanos. Tan hermosas como inquietantes, tienen la capacidad de extenderse sobre grandes áreas hipnotizando a todo aquel que tiene la oportunidad de verlo.

Las llamadas ‘rainbow pools’ no son visibles durante todo el año ni desde cualquier punto del Parque Nacional Congaree. Para que esto ocurra, son varios los “astros” que se deben alinear. Uno de los fenómenos más espectaculares y escondidos de Congaree ocurre solamente en el agua cerca de senderos, no en áreas cercanas a arroyos, con la luz y temperatura correcta, casi siempre en los meses más fríos, cuando hay aguas tranquilas y se dan varios días sin lluvia.

Si la suerte está de tu lado, podrás ver sobre el agua una combinación de colores en la que hay espacio para el rojo, azul, rosa, amarillo, morado y tonalidades para las que aún no se ha inventado un nombre. La razón de este curioso efecto se debe a dos causas, ambas provenientes de un hecho natural y no como signo de contaminación. Muchas veces, estos paisajes almibarados son el resultado de vegetación en descomposición, al liberar aceites naturales, y otras son las bacterias que descomponen el hierro en el suelo.