20 años en el Tíbet

Rinchen Ato, pese a haber nacido en Cambridge, ha estado viajando desde los dos años al país de origen de su padre, el Tíbet, en concreto a la región de Kham. Y durante dos décadas ha capturado las costumbres y personajes únicos del lugar.

Todo aquello que el occidental cree conocer o deambula en su imaginación sobre el Tíbet, va unido al misticismo. Todo lo que pasa allí, bien sea porque así ha sido retratado en películas y fotografías; o por lo que no sabemos del budismo, nos dibuja un relato que la fotógrafa Rinchen Ato trata de desdibujar con su fotografía. “Es realmente importante para mí que mi trabajo sea visto como diferente de todo eso, un intento de descolonizar la fotografía en el Tíbet” cuenta en una entrevista para It’s Nice That.

Después de tanto tiempo ha acumulado cientos de fotografías, que con perfeccionismo, ha conseguido convertir en series y en un delicado libro que lleva por nombre Kham, el cual no llega a ser un libro al uso, sino más bien una especie de catálogo de exhibición de alta calidad.

El trabajo de Rinchen es cálido, humilde e inesperado. Es sin duda el reflejo de una vida dedicada a una faceta artística como herramienta para contar una historia con mucha personalidad que ahora marca su trayectoria.