Un triste adiós al padre del rock & roll

“Chuck Berry ha muerto”, informaron los medios la noche del sábado 19 de Marzo. Tenía 90 años. El legendario artista, pionero del rock’n’roll que marcó la carrera de Elvis Presley, The Beatles, Rolling Stones e incontables músicos de todas las generaciones que lo siguieron. Queremos rendirle nuestro particular homenaje rememorando parte de su historia y seleccionando sus mejores canciones.

Charles Edward Anderson Berry nació en St. Louis en la década de los 20. Durante su formación académica, en un instituto para afroamericanos de Mississipi, comenzó a mostrar su carisma y sus dotes como músico. Tomó la iniciativa en este mismo instituto –en el que también estudió Tina Turner–, con una interpretación del Confessin’ the Blues de Jay McShann. De manera autodidacta aprendió a tocar una guitarra prestada inspirándose en estilos tales como el swing o el blues; y comenzó su carrera como músico tocando en las fiestas de los bares de St. Louis. Con su voz dulce e inspiradora y sus performance sobre los escenarios –en los que incorporaba gestos y movimientos nunca vistos– se ganó rápidamente el cariño de un público.

Se le puede atribuir, sin miedo a equivocarnos, la creación del género rock & roll. Logró comunicar con sus dedos y su guitarra lo que nadie había conseguido. Reinventando una nueva corriente que partía de las bases de Rhythm & Blues, creó, además, un escuela propia de la que muchas de las bandas más importantes de la historia se nutrieron.

Grupos como Rolling Stones han dicho que Chuck insufló vida a sus sueños de convertirse en músicos y artistas. Es por eso que tanto ellos, como los Beatles y otros muchos grandes grupos, versionaron varias de sus canciones a lo largo de sus carreras siendo así decisivo en la consolidación de sus estilos. Incluso llegaron a imitarle con el icónico duckwalk, que pasaría a convertirse en uno de los pasos de baile ligado por antonomasia al rock & roll.

En 1955, después de tomar contacto con la discográfica Chess Records, publicó el sencillo Maybellene que le lanzaría a la fama. Le llevó a vender más de un millón de copias.

Incluída en la serie de singles con los que continuó vino Roll Over Beethoven. Canción que los Beatles idolatraron y versionaron en su segundo disco.

Su carrera fue obstaculizada por su entrada en prisión por cargos derivados de un arresto, pero esto no le impidió seguir componiendo canciones. Después de su salida se anotó unos cuántos éxitos más, entre ellos No Particular Place To Go o Never Can Tell, tema que Tarantino recuperó con la película Pulp Fiction.

Si hubiese vida más allá de la tierra, una de las primeras cosas que escucharían sería el archiconocido Johnny B Goode, ya que el astrónomo Carl Sagan decidió enviar el tema –junto a otros de Mozart, Bach o Beethoven– en las sondas Voyager en 1977. La NASA acordó incluir esta canción autobiográfica en el recopilatorio que acompañaría a las sondas en la exploración del exterior del sistema solar.

Coincidiendo con su 90 cumpleaños anunció que publicaría un disco llamado Chuck con material inédito. Su lanzamiento está previsto para este año y contendrá material inédito producido por él. Un triste adiós para el que, para muchos, será el mejor guitarrista y escritor de rock & roll que haya existido jamás.