Tienes que ver: The Sopranos

En 1999 se estrenaba The Sopranos, transformando para siempre la forma de hacer televisión y consagrando a la HBO como referencia en cuanto a contenido de calidad. Su estreno marcó el inicio de la edad dorada de la televisión y el reinado de las cadenas por cable.

La serie se centra en la vida de Tony Soprano, el cabeza de una organización criminal de Nueva Jersey, ofreciendo una imagen realista y cercana de los aspectos más cotidianos de la mafia. Se muestran las dificultades que tiene Tony intentando controlar sus negocios y su vida familiar, y cómo esta situación termina llevándole al psiquiatra.

Un proyecto ambicioso que habría sido complicado realizar años antes. Hasta ese momento la televisión tenía que responder ante anunciantes y por lo tanto contentar a un público muy amplio. Había que conseguir meter en la misma serie historias aptas para todas las edades. Con la televisión por cable este modelo dejó de ser el único. Ya no había que convencer a compañías para que pagasen por la publicidad, ahora había que conseguir apasionar al público, adulto por lo general. Y HBO decidió hacerlo con series rompedoras, sin tantas limitaciones en cuanto a violencia o temáticas controvertidas, y sobre todo, de gran calidad. Series como The Sopranos, Six Feet Under (Seis metros bajo tierra) o The Wire dejaron claro que podían tener un valor artístico idéntico al del cine y se convirtieron en un referente para las producciones posteriores.

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¿Por qué tienes que ver The Sopranos?
Se ha ganado sin lugar a dudas un lugar privilegiado en la historia de la televisión. A una dirección y a un guión impecables, que requieren paciencia por parte del espectador pero que le recompensan con creces, hay que sumar un reparto absolutamente genial y realista. Es cierto que James Gandolfini eclipsó dando vida magistralmente a un Tony Soprano despiadado y frágil a la vez, pero los demás actores no se quedan atrás. Como Edie Falco, que le da una réplica perfecta interpretando a Carmela, su mujer, Michael Imperioli en el papel de su “sobrino” Christopher o Nancy Marchand dando vida a su manipuladora madre, Livia Soprano.

Además de ser una serie de una calidad espectacular, a ella y a HBO hay que agradecerles un paso importante en la televisión: que se valore al espectador y se ofrezcan series arriesgadas que no dependen tanto de los anunciantes como de un público que sabe lo quiere y está dispuesto a pagar por ello. Que el medio televisivo se esté acercando —si es que no ha superado ya— al cine, es gracias a series que siguen el camino que The Sopranos comenzó.