Porzingis. El nuevo zar de la NBA

Desde mediados la década de los 80, la llegada de jugadores europeos a la NBA ha ido en imparable progresión. Su disciplina y capacidad táctica, cada día más valorada al otro lado del Atlántico, hace que más de sesenta jugadores de la liga procedan esta temporada del Viejo Continente. Uno de ellos, por su precoz aparición, y enorme carácter y talento, está llamado a heredar el trono de mejor extranjero de la competición. Hablamos del letón Kristaps Porzingis. El nuevo zar de la NBA.

Cuando contaba tan sólo con 17 años, ya todos intuían en el Palacio de Deportes San Pablo de Sevilla que ese rubio de más de dos metros de altura que se había formado en su cantera, duraría poco a orillas del Guadalquivir. Y así fue. En 2015, el letón fue escogido en cuarta posición en el Draft de la NBA, evento cada año con mayor presencia de perlas baloncestísticas del Viejo Continente. Su destino, uno de ensueño: Nueva York. Igual no tanto a nivel deportivo como sentimental, pero desde luego, recalar en una franquicia legendaria como los Knicks, tiene que hacer sentir cosquillas en el estómago a cualquiera.

Reid Kelley, NBAE vis Getty Images

A aquellos Knicks había llegado poco antes Phil Jackson, gurú de los anillos de los míticos Bulls de Jordan, Pippen y compañía, y de los de los Lakers de Kobe y Shaquille. Con su aterrizaje en la Gran Manzana, el “Maestro Zen” buscaba devolver el rumbo, perdido desde que empezó el siglo XXI, del equipo donde había jugado en los setenta como alero. Lo haría esta vez desde los despachos y no dirigiendo en el banquillo, pero la ilusión invadió igualmente la ciudad y una franquicia donde aún permanecía, a pesar de las decepciones, su estrella e hijo pródigo, Carmelo Anthony. Tres años más tarde, la situación dista mucho de los objetivos entonces fijados. Tanto que ni siquiera han sido capaces de clasificarse desde entonces para los Play-off. La única alegría para los exigentes aficionados de la franquicia azul y naranja es ver cómo cada día, Porzingis, pasa de gran promesa a fulgurante realidad. En el último año y medio, el letón ha demostrado el talento y carácter suficiente como para erigirse en el líder del equipo por encima del ex MVP Derrick Rose, y hasta del propio Carmelo. Ha pasado a ser la última esperanza de un proyecto que ha naufragado de forma inversamente proporcional a la ilusión que había generado. La única razón de los aficionados de los Knicks para ir cada semana al Madison Square Garden.

Las expectativas que sobre él hay depositadas, más allá de su rol dentro de la franquicia neoyorquina, parecen estar lejor de ser hype. Como tantos otros jóvenes talentos europeos, desde su llegada a la NBA, su fortaleza y capacidades físicas han aumentado de forma espectacular. En lo referente a lo técnico, aúna las virtudes que le otorgan sus 2,21 m. de altura con la agilidad y velocidad de un alero. Un jugador inteligente y versátil con un margen de mejora tan grande que puede hacernos soñar con todo. Por ello, parece más que legítimo nombrar a Porzingis líder del relevo de la generación de oro de los Gasol, Parker y Nowitzki. El zar que abandere otra hornada de europeos prodigiosos.