El fotógrafo y la danza

Lo del fotógrafo Niv Novak con la danza es puro fetiche. Hay algo en este arte que gobierna y absorbe toda su atención. Hasta el punto que, como espectador, dedica su profesión a engrandecer el ballet inmortalizando los detalles que el ojo no ve.

Le deja ensimismado el resultado de la potencia en armonía con la ténica. Como detrás de cada gesto hay cientos de músculos que reaccionana ante una órden precisa. Un belleza atlética que el ojo humano no es capaz de captar, que el cerebro jamás recordará; y que le obsesiona. De esta fijación y pasión nace su proyecto Extension, una serie en video a cámara lenta, que calma su instinto y muestra lo que es toda una revelación, para el espectador y para el propio bailarín.