Nik van Es, rompecabezas de color

Alemán, residente Utrech (Países Bajos), dejó el colegio muy pronto y por acción-reacción comenzó a trabajar en una fábrica de pollos. Este ilustrador tenía pocas influencias, por no decir ninguna, alrededor del diseño o el arte como para hacer de ello su profesión. Fue la curiosidad, en sus ratos de ocio, navegando en foros, no podía más que fijarse en aquellas firmas del resto de usuarios, cada una personal, rara y diferente. Cada “forero” hacía de su firma su sello de identidad y para Nik van Es fue el hilo del que empezar a tirar para desarrollar su carrera en el diseño gráfico y la ilustración.

Su trabajo se aleja del realismo y carga de colores brillantes escenas imaginativas. Trazos gruesos y formas abstractas que conviven con la limpieza y paletas de colores limitadas y superpuestas. Ejercicio que es todo un rompecabezas pero que le aporta a su trabajo movimiento a través de técnicas como la serigrafía y el risoprinting. Y dan como resultado obras donde hay lugar imaginación, la experimentación y la diversión, dignas de un niño que nunca dejó de dibujar.