Huevo y óleo, la pintura de Arnout Van Albada

Arnout Van Albada a través de contrastes sutiles y profundidad de color despiera el realismo y el interés en sus bodegones. Un genero casi olvidado por las nuevas generaciones de artistas y que él ha hecho su sello de identidad.

Quizás esta corriente que ha decidido tomar como suya se debe a sus orígenes holandeses (Groningen), cuna de pintores realistas y costumbristas que retrataban la cotidaniedad de la vida y de esos elementos que tenían a mano. En su caso y traído a nuestros tiempos, jamones de jabugo, gelatinas, tartas y algún otro elemento que roza lo creepy como dentaduras, calaveras y algún cuerpo demasiado dormido, componen su trabajo.

No solo su enfoque es clásico, su técnica también lo es. Sobre panel aglomerado aplica una capa de pintura al temple, a base de huevo. Sobre esta primera capa comienza a trabajar con óleo, que será la pintura final consiguiendo ese efecto sobrio y sutil.