Juguetes antiestrés, la fiebre de los “fidget”

Antsy Labs

Si no tienes hijos o hermanos adolescentes posiblemente no sepas qué es un Fidget, pero lo que sí te aseguramos es que te habrás cruzando con este “juguete” en alguna tienda, internet, o lo habrás visto en las manos de algún chaval por la calle. Se trata de una nueva corriente de juegos antiestrés que, aunque llevan un tiempo en el mercado, vive en los últimos meses un increíble boom que está haciendo saltar todas las alertas por su posible adicción.

Fidget spinner

Hay diferentes modelos: fidget spinner, compuesto por rodamientos y pesos, hecho de plástico o metal y que gira sobre sí mismo. Rings, arandelas unidas entre sí y a las que dar forma. Y el que es posiblemente el causante de esta fiebre de los fidget toys, el cubo. El proyecto más rentable de Kickstarter, obra de dos chicos que formaron una compañía llamada Antsy Labs, cuyo objetivo de financiación eran $15.000, pero que finalmente llegó a recaudar $6.400.000 el pasado octubre. Un cubo con textura aterciopelada y seis caras para hacer clic, tocar, rodar, girar y respirar. Todo con el fin de centrar tu atención en un elemento familiar y en principio, relajante.

Aunque su discurso de venta prescribe su uso para personas que necesitan mejorar su capacidad de atención o personas que sufren ansiedad, estrés, inquietud, TOC, ADHD; padres y profesores han dado la voz de alarma, porque parece ser adictivo y dificultan en aprendizaje.

Hasta la fecha ningún estudio ha confirmado o desmentido su efecto, la última revisión del caso confirma que la muestra es demasiado sesgada para sacar ninguna conclusión en firme. Así pues, como en cualquier conflicto de intereses hay opiniones de defensores y detractores. Por un lado y como es evidente, una de las creadoras de estos juguetes Catherine Hettinger, que dijo a la revista Money que los fidget fueron realmente creados como una manera de mantener a los niños fuera de problemas – no como una ayuda de salud mental o tratamiento de ADHD. Hettinger tuvo la idea mientras visitaba Israel donde viendo a los niños lanzar piedras a los oficiales de policía vio en estos juguetes una forma de promover la paz, dijo. Por otro lado Mark Rapport, un psicólogo clínico de la Universidad de Florida Central apuesta porque esto sea más una distracción que un beneficio, ya que retira la atención de aquello en lo que los niños deben centrarse. Rapport encuentra que el movimiento del cuerpo completo – como el deporte – involucra las regiones del cerebro involucradas en el enfoque. Y eso no es lo mismo que un hacer clic en un dado.

Y mientras nos compramos un fidget, sacamos la conclusión más simple, los niños y pronto los adultos, reduciremos nuestro consumo de Pokemon Go y nuestro smartphone.