J.M.YES. Inspiración desde la calle

Imagen: Samuel Carter

Imagen: Samuel Carter

Jesús Moreno empezó pintando graffitis en su barrio, Carabanchel. Hace unos meses, en Malasia, terminó su mural más grande hasta la fecha —cien metros, ni más ni menos— y en unos días presenta una exposición junto a Sabek en Bangkok, Tailandia.

¿Cuál es la clave para hacer de su pasión su profesión y su modo de vida? Jesús lo tiene claro: “si quieres algo, ponte a hacerlo”. Y no lo dice a la ligera, si no con la certeza de quien lo lleva cumpliendo desde que decidió que pintar era todo lo que quería hacer.

A pesar de su seguridad, nunca creyó que pudiera ser artista y vivir de ello; quizá porque no es lo típico que se le pasa por la cabeza a un chaval de barrio a los 15 años. Lo que sí sabía es que quería ganarse la vida pintando, que era lo que le gustaba y a lo que quería dedicar su tiempo. Nunca se planteó otra opción. Por eso, cuando se dio cuenta de que personalizando gorras y camisetas podía ganar dinero, aprovechó la oportunidad y durante los siguientes años esta fue su fuente de ingresos y su campo de pruebas.

JMYESA los 18 decidió estudiar Bellas Artes, aunque todavía sin la palabra artista en mente. Conoció nuevos estilos y empezó a definir el suyo propio. El contacto con otros artistas y el estudio de diferentes obras le permitió descubrir que podía mezclar sus intereses —”la calle, los colores y pintar más libremente”— con una línea más seria para construir su estilo: figuras geométricas simples y limpias, colores planos y el uso de la abstracción para que el público pueda interpretar su obra libremente. Porque además de trabajar sus propias inquietudes, Jesús quiere transmitirte una historia, llamar tu atención y hacerte reflexionar.

También le gusta utilizar diferentes materiales, cambiando el lienzo por objetos que normalmente puedes encontrar en la calle, como palés, planchas, puertas… Para él, interactuar con estos objetos produce algo “casi mágico”: pintando sobre ellos los convierte en elementos artísticos, le da un valor a lo que fue desechado.

Un aspecto importante de su arte es la transformación del espacio. Jesús lo entiende como un diálogo con el entorno, adaptándose a él y respetándolo. Por eso le gusta conocer en profundidad los espacios en los que va a trabajar, buscando esos detalles que le inspiren tanto a él como a los demás. La búsqueda de estos rincones refuerza su pasión por conocer distintos entornos y reflejarlos en su arte —en el último año ha estado trabajando tanto en España como en Portugal y Asia—. Viajar es fundamental para su obra, para seguir creciendo y evolucionando.

Doors Pollença2015

Cuando termine su recorrido por Asia volverá a Madrid, donde tiene pensado preparar una exposición individual para finales de año. Llevar el arte de la calle a una galería es siempre arriesgado —haters gonna hate—, pero Jesús tiene ganas de centrarse en su obra y está dispuesto a enfrentarse al reto.

Hoy ya tiene claro que es artista, y que su obra es lo que le permite vivir, viajar y seguir pintando. Se podría decir que llegó hasta aquí sin una meta concreta, pero sí con pasión, entrega y mucho trabajo. O como él mismo dice: “con un espíritu de lucha constante”.

Imagen: Jonathan Eric McCarthy

Imagen: Jonathan Eric McCarthy

J.M.YE