Free Fire. Entre la crítica, la parodia y Tarantino

El largometraje de Ben Wheatley producido por Scorsese ya ha visto la luz. Una comedia policiaca ochentera que la crítica ya empieza a relacionar con referencias de “tarantinescas”. Pero que tras lo evidente es una clara parodia al oscuro negocio de las armas; y es que todo el mundo tiene una, pero nadie tiene el control.

Hace una semana el director Ben Wheatley estrenaba en España High-Rise, haciendo gala no solo de un genial trabajo, también de un increíble reparto. Sabe que rodearse de una buen equipo es (casi siempre) sinónimo de éxito. Fórmula que ha replicado en Free Fire orquestando el trabajo de Cillian Murphy, Brie Larson, Armie Hammer, Sharlto Copley, Sam Riley y Michael Smiley.

Free Fire, es un thriller que vive en el Boston de 1978, donde dos bandas de gánsters serán victimas de un encuentro desafortunado en mitad de un trato. Con el encanto y la complejidad de conseguir que una película viva en un mismo escenario, todo transcurre en un almacén abandonado donde ambas partes se enfrentarán por sobrevivir. Referencias que para los más críticos tiene tintes que se acercan a los clásicos de Tarantino: Reservoir Dogs y Los odiosos ocho. Y si esto es así, apunta a comerse una taquilla que ya está dando buenos resultados en EEUU desde su estreno el pasado abril.

Bonus track: mientras esperamos a la fecha de lanzamiento en España de Free Fire, la cartelería de esta película ya está dejando piezas increíbles.