Mi última botella de plástico

Closca, marca de diseño responsable original de Valencia, con #mylastplasticbottle continua su cruzada por ofrecer propuestas de calidad que inspiren y provoquen un cambio de actitud en la sociedad. En esta ocasión materializada en una botella de agua diseñada para cambiar la manera en la que bebemos agua.

Los grandes medios y la opinión pública parece que salen del letargo. Después de más de 50 años arrastrando la problemática mundial de una mala gestión de residuos de plástico que, contaminan los mares del mundo y que ahogan y matan a cualquier tipo de vida marina, es ahora cuando la alarma social empieza a sonar con fuerza por miedo a que los seres humanos  podamos estar ingiriendo partículas de plástico en el agua que bebemos o en los peces que comemos. Por lo que proyectos como Closca Bottle llegan en un momento perfecto y necesario con #mylastplasticbottle invitando a un cambio radical de estilo de vida y consumo.

Closca Bottle, está compuesta de vidrio borosilicato, uno de los más resistentes del mercado, con un recubrimiento exterior de silicona personalizable para soportar impactos. La botella cuenta con dos tapones, uno superior y otra inferior para facilitar la limpieza, además de para poder usar complementos que ayudan a ampliar los usos del mismo recipiente como un filtro para el té.

Puedes hacerte con ella en la propia web de Closca